1. tr. Coser la rotura de una tela, juntando los pedazos con puntadas o pasos ordenados, de modo que la unión resulte disimulada.
2. tr. Suplir con puntadas muy juntas y entrecruzadas los hilos que faltan en el agujero de un tejido.
Cuando yo era niña, todos los jueves venía a mi casa la Sra. Eudosia, esta señora se dedicaba a zurcir y a coser nuestra ropa, no es que mi madre no supiera, no, pues en aquella época, pocas mujeres había que no supieran coser, lo que pasaba era que mi madre tenía mucho trabajo cuidando de nosotros, haciendo las labores de la casa, ya que entonces no existían ni las lavadoras automáticas, ni los lavavajillas, por poner un ejemplo.
En aquella época, la ropa se remendaba, y se aprovechaba, no como ahora. Y pienso que en estos momentos de crisis que vivimos, hay cosas que con un pequeño cosido las podemos aprovechar, con ello nos ahorraríamos el tener que comprar.
Yo admiro a esas mujeres que saben coser, que van al mercadillo y se compran retales y se hacen ropa chulísima, con poco dinero se visten.
¡Ánimo tomároslo como un hobby!