viernes, 12 de febrero de 2010

EL PODER DE LA ORACIÓN


EL PODER DE LA ORACIÓN

Hoy os voy a contar lo que una oración puede hacer por vosotros.
Aunque a algunos les pueda parecer una insignificancia a la señora Paquita la sacó de apuros.

La señora Paquita una conocida mía, me contó lo deprimida que estaba un día, al ver que las cuentas de aquel mes no cuadraban y que se iban a quedar ella y su marido bastante cortos de dinero, lo cual influiría en el pago de la hipoteca de su casa, le daba vueltas y vueltas y hacía números, pero nada. A quién recurrirían, donde podrían conseguir aquel dinero enseguida, estaba pensado en qué podría trabajar para sacar el mes adelante, aunque ella y su marido tenían trabajo iban siempre muy justos, lo cierto es que se sentía angustiada y pensaba “seguro que es mucho peor como se siente tanta gente ahora con la crisis. Los que no tengan problemas de esta índole no lo saben y dichosos ellos que por lo menos haya gente que no lo esté pasando mal, aunque hay otros que ya no tienen ni si quiera el subsidio del paro, ¿Qué harán? Eso es más grave aún.”

Paquita y su marido, mal que bien iban saliendo adelante por lo que daban gracias a Dios cada día, solo que esta vez…. ¿acaso les iba a pasar lo mismo que a toda esa gente que había perdido su casa? … e hizo lo que siempre hacía, hablar con Dios. Recordaba la frase tan repetida “Pedid y se os dará” y así fue que le pidió a Dios con mucha fe que la ayudara de alguna manera a solucionar aquello.
Al cabo de una hora a Paquita se le ocurrió mirar otra vez el extracto del banco y para su sorpresa vio que el banco se había equivocado y que les había cobrado algo que habían dado de baja anteriormente. Lo volvió a mirar por si se había equivocado, pero no, no, aquello no se lo tenían que haber cobrado. Al final habló con el banco y lo solucionó.
Paquita le agradeció mucho aquello a Dios.
Os sugiero también que repaséis cada poco los extractos de cuenta del banco, por si hay algún error, estar a tiempo de subsanarlo.

Se que hay cosas mucho peores que lo que le pasó a Paquita, gente que sufre, que tiene enfermedades que están en la miseria, si les llega esta historia, les digo que recen que tengan fe.

“La Fe es la base de todos los milagros y de todos los misterios que no se pueden analizar con los parámetros de la Ciencia” (Napoleón Hill)

Orad con fe y con fervor y seréis escuchados.

Se de gente que no es creyente pero cuando se han encontrado en un momento delicado de su vida, se han acercado a Dios y han creído.

1 comentario:

  1. Completamente deacuerdo. Siempre está bien tener algo a lo que aferrarnos en los malos momentos.
    Al menos no nos sentiremos tan solos.
    Yo también tengo la gran suerte de ser creyente.

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